ISABELLA
La fiesta seguía girando a mi alrededor. Risas, copas, conversaciones sobre inversiones, proyectos y cifras millonarias. Todo lo que siempre había formado parte de mi mundo y, sin embargo, yo apenas escuchaba nada.
Mis ojos siguieron a Damian mientras se movía entre los invitados, estrechando manos, chocando copas. Luego desapareció. No sabía a dónde había ido ni qué estaba pensando. Últimamente nunca sabía qué estaba pensando.
—Entonces terminé aceptando la apuesta.
Parpadeé.
Volví la