La tenue luz de la luna se filtraba por las ventanas de la habitación del rey alfa. Calia dormía junto a Aleckey, su cuerpo envuelto en el calor de su alfa. Su respiración era tranquila, acompasada con la de él, pero algo en su interior comenzó a removerse. Un llamado, una sensación inquietante que la arrastraba desde lo más profundo de su ser.
Abrió los ojos de golpe. La sensación se intensificó, como si una voz lejana susurrara su nombre en el viento. Su corazón palpitó con fuerza. Miró a Ale