—Dime la verdad, ¿te sientes bien? —interrogó Calia a su amiga mientras tomaban asiento frente a una fuente, Aria lo pensó, no sentía miedo de estar aquí, ella solo extraña a su amiga, Zaina.
—Extraño a Zaina y las demás —murmuró enfocando su vista en el cielo estrellado hasta que el suspiro de Calia llamo su atención.
—Zaina me culpa por lo sucedido —dijo jugando con sus dedos—. Quizás si no las hubiera invitado a la fiesta, no habría sucedido nada de esto… lo siento mucho, Aria.
La joven Aria