El sol del amanecer se alzaba sobre los jardines colgantes de la Torre del Alba, un paraíso suspendido en el último piso de la torre de Elyra Meraki, Alfa del Noreste. Las fuentes de agua danzaban en sincronía mágica, rodeadas de flores azules que solo florecían al borde de la luz del día. Todo allí parecía perfecto.
Aleckey, caminaba por el sendero de piedra blanca flanqueado por estatuas de guerreros antiguos. Sus pasos eran seguros, poderosos. Llevaba una túnica negra abierta por el pecho, s