Mundo de ficçãoIniciar sessãoKAESAR:
Porque una marca era solo el principio. La recosté suavemente sobre las pieles que cubrían el suelo de la cabaña, observando cómo el color regresaba gradualmente a sus mejillas. La marca brillaba con intensidad, pulsando al ritmo de nuestros corazones sincronizados. —Mi Luna —susurré contra su piel, trazando un camino de besos desde su cuello hasta su clavícula—. ¿Puedes sentirlo? La energía fluyendo entre nosotros. Kaela asintió, con un destello dorado en sus o






