Mundo de ficçãoIniciar sessãoKAELA:
No sabía cuánto tiempo había estado inconsciente. Cuando desperté, me encontraba desnuda sobre una enorme piedra, cubierta de hierbas y olores insoportables. Figuras oscuras me rodeaban, pero no lograba verlas con claridad. La marca en mi cuello pulsaba dolorosamente, mientras sentía a mi loba Laila esforzándose por mantenernos vivas.
—¿Qué sucede, Laila? —pregunté, manteniéndome inm&oac






