Mundo ficciónIniciar sesiónKAELA:
El alfa Kaesar mantuvo su mirada fija en mí, observándome con una intensidad que me estremecía hasta el alma. Se acercó un paso, y pude sentir el calor que emanaba de su cuerpo.
—Las promesas son palabras vacías cuando el destino tiene sus propios planes —respondió, dando otro paso hacia mí—. No te pido promesas, Kaela. Solo te pido que seas sincera con lo que sientes y con lo que somos. L






