Mundo ficciónIniciar sesiónKAESAR:
Pasé mis garras por el aire, invocando el poder ancestral de los sortilegios. La magia vibró en el ambiente mientras pronunciábamos al unísono las palabras necesarias. Desaparecimos en un instante, transportándonos directamente al altar donde ejercían el mal.
Cuando el humo del cambio se disipó, allí estaban. Artemia, con los brazos alzados, canalizando la energía oscura con runas flotando a su alr






