136. LIMPIEZA DE LAS PERLAS
KAESAR:
Convertido en Kian, luchaba fuertemente contra los tentáculos que intentaban atraparme. Sin embargo, las garras mágicas de mi padre en mis patas no los dejaban acercarse; su luz verde los desintegraba. No ocurría lo mismo con mi perla del poder, que parecía absorberlos, latiendo con fuerza. El llamado de mi Luna a su ejército de veteranos me estremeció, seguido de un grito estridente.
—¡Mi Alfa! —El grito de Kaela me hizo girar la cabeza. La vi junto al general de su ejército—. ¡Kaes