Mundo de ficçãoIniciar sessãoARTEMIA:
Mis piernas flaquearon, pero no caí. La fuerza de Liva se mezclaba con mi miedo, creando un caos tan poderoso que me obligaba a mantenerme en pie. El hombre lobo frente a mí me observaba con detenimiento, cada centímetro de mi cuerpo evaluado a través de ojos implacables.
—Ese veneno... —murmuró, apartando la mirada del frasco por un segundo para fijarla en mí—. ¿Por qué confiarías en a






