Aquel piso guardaba muchos recuerdos. No solo suyos, también de una versión de ella que había intentado creer en algo. Cada rincón tenía su huella. Desde los cojines que eligió para que combinaran con el sofá gris, hasta las estanterías que montó una tarde de domingo mientras Hugo veía un partido sin prestarle atención. Todo lo que había ahí lo había puesto ella. La decoración, los muebles, las velas con olor a vainilla que ya no encendía… Todo había sido fruto de su esfuerzo por convertir aque