TRES MESES Y MEDIO DESPUÉS
~Perspectiva de Adrián~
El sol de la mañana entraba por las ventanas del salón y se colaba hasta la habitación que estaba destinada a ser la del bebé. La luz iluminaba la pintura que habíamos elegido juntos, los muebles que poco a poco llenábamos de color y detalles, y el caos alegre que siempre traía el cachorro, ahora de seis meses, corriendo entre las cajas y los juguetes esparcidos por el suelo.
Lara estaba de pie, con la barriga ya bastante marcada, apoyando un