El sábado llegó con una mezcla de emoción y nervios que no había sentido en semanas. Hoy no había oficina, no había correos, no había teléfonos sonando de manera constante; solo había la casa de él, la nuestra por unas horas, y nuestras familias reunidas para escuchar algo que llevaba tiempo en nuestras mentes pero que hasta ahora no habíamos compartido: el embarazo.
Yo me desperté temprano, con el corazón latiendo fuerte, pensando en cómo iba a contarlo. La barriga ya se notaba más, aunque tod