Capítulo 57. Solo sexo
Capítulo 56. Solo sexo
Ella fue la primera en moverse.
Despacio, como si cada gesto le pesara.
Se apartó de mí sin decir nada, con la respiración todavía entrecortada, buscando su blusa entre los planos arrugados del escritorio.
La tela se deslizó sobre su piel con ese sonido breve que me pareció un portazo.
—¿Qué haces? —pregunté, sin entender del todo.
—Vistiéndome —respondió, sin mirarme, abrochando los botones con manos que temblaban apenas—. Ya terminamos por hoy.
Fruncí el ceño.
—¿Termina