Capítulo 35. Leandro el idiota.
No podía concentrarme en nada. Cada intento de enfocarme en mi computadora terminaba con mi mirada desviándose hacia la puerta de su oficina, imaginando cada pequeño gesto que hacía mientras entraba. La veía tras mis gafas de sol mentales, mientras caminaba por la oficina, con pasos medidos, con esa mezcla de autoridad y fragilidad que me desarmaba. Tenía que acercarme. Tenía que decirle algo. Cualquier cosa.
Me levanté de la silla con esa sensación absurda de determinación que me había acompañ