La mañana se abre paso en la ciudad con una claridad cruel. Lara está sentada en la cama de su habitación de hotel, con una bata de satén arrugada rodeándola como una piel ajena que no termina de pertenecerle.
Frente a ella, el televisor murmura noticias mientras ella remueve el café ya frío entre sus manos. No duerme desde la madrugada.
La presentadora del noticiero aparece con una expresión impasible y voz calculadamente dramática:
—…El empresario Samuel Cárdenas, hermanastro de Ethan Knight