ETHAN
A la mañana siguiente cuando desperté, Clara todavía estaba dormida a mi lado. Si cabeza reposando sobre mi pecho y su respiración pasiva, como si supiera que conmigo estaba a salvo y que podía bajar las barreras.
Con cuidado de no despertarla, levanté mi lado de las sábanas, sostuve su cabeza y me escabullí sin hacer ruido para no despertarla.
En la cocina le preparé el desayuno. Para cuando lo devolví a mi habitación y cerré la puerta, del cuarto de baño salía vapor. Sin dudarlo, fui