Capítulo 115
Una tormenta en la oficina
Linda entró en la oficina de Grayson con una confianza que llenaba el aire. Cada paso parecía deliberado, mesurado, una mezcla de arrogancia y atractivo. Sus tatuajes asomaban por debajo de las mangas de su blusa ajustada, con dibujos en espiral que trazaban las curvas de sus brazos, mientras sus labios se movían perezosamente sobre un chicle que masticaba, como desafiando las convenciones. Irradiaba peligro y magnetismo, y Grayson lo sintió al instante, una opresión en el pecho que se negaba a reconocer.
Se detuvo frente a él, dejando que la puerta se cerrara con un clic tras ella. Su mirada recorrió la oficina, a Grayson, como un depredador que evalúa a su presa; pero había algo diferente allí. Algo personal. Sus ojos oscuros se detuvieron el tiempo justo, penetrantes, atrevidos, provocadores.
Se sentó en la silla frente a su escritorio, cruzando las piernas lenta y deliberadamente, con un movimiento exagerado, como si pretendiera provocar. E