Capítulo 114
Una tormenta tras el cristal
Grayson estaba sentado en su oficina. El tenue zumbido del ordenador y el suave clic del ratón llenaban el espacio estéril. El brillo del monitor se reflejaba en sus ojos, agudos y calculadores, pero su mente estaba en otra parte, lejos de las hojas de cálculo, los correos electrónicos y los archivos apilados en su escritorio.
Intentó concentrarse, intentó apartar la tormenta de pensamientos, pero cada línea que escribía le parecía hueca. Números, datos, horarios... todo carecía de sentido comparado con la confusión que aún lo corroía. Sus manos se cernían sobre el teclado, vacilantes mientras releía un correo electrónico; las palabras se desdibujaban mientras sus pensamientos volvían a la noche, a Vivian, a las preguntas que aún no podía responder.
Un golpe en la puerta lo sobresaltó. El sonido, normalmente trivial, se sintió como una intrusión en la frágil burbuja de concentración que había estado intentando mantener.
"Señor", llegó la voz d