Chapitre 88
Entree en la oficina con la mente concentrada en los informes financieros y en la planificación de la reunión con los inversionistas internacionales. Todo parecía normal hasta que Mimi irrumpió, con esa sonrisa que siempre lograba ponerme los nervios de punta. Sostenía en sus manos un sobre y, antes de que pudiera reaccionar, lo abrió para mostrarme lo que ella llamaba “la prueba”. Era un resultado de embarazo.
Mi corazón se detuvo por un segundo. Sabía, en lo más profundo, que era imposible, que no podía ser cierto. Pero verla allí, con esa actitud confiada, segura de que estaba logrando desestabilizarme, me obligó a tomar aire profundamente. Sentí una mezcla de frustración, incredulidad y una necesidad urgente de proteger a Liana de cualquier rumor o confusión.
—¡Fuera de mi oficina, Mimi! —grité, mi voz más firme de lo que pretendía. Pero incluso mientras le decía eso, mi mente giraba a mil por hora, repasando cada interacción, cada momento, buscando algún indicio d