Chapitre 89 : corazón acelerado
Llegué a casa con el corazón acelerado, sin saber qué decir, qué sentir. Al ver a Adrián caminar hacia mí con el ceño fruncido y los ojos cargados de preocupación, sentí una mezcla de alivio y confusión. Él respiró hondo antes de hablar, y yo apenas podía mantenerme firme.
—Liana… —empezó con voz tensa—, necesito explicarte algo.
Mi corazón dio un vuelco. ¿Qué podía ser peor que lo que ya habíamos vivido? Sentí un nudo en el estómago y las lágrimas comenzaron a amenazar con salir.
—¿Qué pasó esta vez, Adrián? —dije, apenas conteniendo mi voz—. No sé si quiero escucharlo.
Su mirada se llenó de desesperación y dolor, y yo sentí que algo importante estaba por revelarse.
—Es Mimi… —dijo, y su voz se quebró un poco—. Ella… ella me drogó. Trajo un examen de embarazo falso, pero no es cierto. No… no está embarazada.
Mi cuerpo tembló. Un escalofrío recorrió mi espalda y la rabia me invadió al instante. Mis manos temblaban mientras me acercaba a él.
—¡¿Cómo pudi