Capitulo 87
Estaba completamente concentrado en los informes, en los números, en las proyecciones que definían el rumbo de la empresa, cuando la puerta de mi oficina se abrió de golpe. Antes de poder levantar la vista, Mimi apareció en el umbral con un brillo extraño en los ojos y un papel en la mano. No era solo su presencia lo que me desconcertó, sino la seguridad con la que sostenía aquel sobre, como si ya supiera que me pondría contra las cuerdas.
—Adrián… —dijo con esa voz que pretendía ser dulce, suave, inocente—. Quiero que veas esto.
Sentí un escalofrío recorrerme la espalda antes de que siquiera pudiera reaccionar. Mi mirada se dirigió al papel que extendía hacia mí, y el mundo pareció detenerse por un segundo. Un resultado de embarazo. Su nombre estaba escrito allí, los números, la fecha, todo. Era un golpe directo a mi corazón, un golpe que no podía digerir.
—¡¿Qué… qué es esto?! —grité, incapaz de controlar la mezcla de sorpresa, ira y confusión—. ¡Sal de mi oficina ahora