Capítulo 113
Una promesa en la oscuridad
Sentía la mirada de Grayson clavada en mí, quemándome la piel, atravesando los frágiles muros que había construido alrededor de mi corazón. El aire entre nosotros era denso, casi sofocante, pero no podía apartar la mirada. Me temblaban las manos, sentía una opresión en el pecho y cada latido de mi corazón resonaba como un tambor en mis oídos.
"Yo... yo... necesito saber", dijo finalmente, con la voz quebrada lo suficiente como para retorcerme el estómago