CAPÍTULO 168
El Peso de una Verdad Devastadora
En cuanto salí del hospital, el mundo se sintió más pesado, como si el cielo se hubiera hundido sobre mis hombros, presionándome con un peso que ya no podía soportar. Caminé hacia el coche aturdida, apenas consciente de la gente que se movía a mi alrededor, apenas consciente de nada más que los latidos de mi corazón y las palabras que resonaban en mi mente.
"Llevas el bebé de mi amigo. ¿Creías que no lo sabía?"
Abrí la puerta del coche con manos te