CAPÍTULO 99
Voces Contradictorias
La cabeza de Grayson le dolía con fuerza mientras se sentaba desplomado en el borde de la cama del hotel. El peso de la noche anterior lo oprimía como una fuerza física. Su visión se nublaba intermitentemente, y cada respiración se sentía superficial, entrecortada, como fragmentos de vidrio que le atravesaran el pecho. No podía pensar con claridad, no podía reconstruir los fragmentos de memoria que lo atormentaban sin cesar.
Entonces, de repente, un movimiento.
Linda se levantó en la cama; su presencia era imponente y desconcertantemente deliberada. Parecía más peligrosa que atractiva, una mezcla de tentación y manipulación que le oprimió el pecho. Sus ojos se encontraron con los de él, agudos y calculadores, y en ese momento, Grayson se sintió acorralado, atrapado por la realidad que no recordaba del todo y las consecuencias que aún no podía afrontar.
"No deberías aceptarlo", dijo Linda en voz baja, casi seductoramente, y Grayson sintió un escalofrío