No quiero quedarme con la curiosidad.
Sus padres la llevaron a recorrer Hartley Group como si le estuvieran mostrando por primera vez el mapa de un reino que, tarde o temprano, tendría que gobernar.
Pasaron por el área de dirección financiera, por los despachos de estrategia internacional, por el departamento de marketing y por las vitrinas internas donde se exhibían piezas de colección que rara vez salían de la cámara acorazada. Emma caminó a su lado con la espalda recta, tratando de absorber cada detalle sin dejar