Jamás volvería a casarme contigo.
El ceño de Emma se frunció apenas lo escuchó.
Tuvo que repetir sus palabras dentro de su cabeza una, dos veces, para estar segura de que no había entendido mal.
No podía creerlo.
¿Había escuchado bien?
¿Damián acababa de proponerle que se casaran otra vez para acabar con todo aquello?
La risa le salió primero pequeña, incrédula, y despu