Eres valiosa.
Emma no recordaba la última vez que había tenido una cita.
No una cena por compromiso, no un “vamos a hablar de negocios” disfrazado de salida, no un evento con cámaras donde hasta el silencio tenía protocolo.
Una cita de verdad.
Por eso, cuando Caleb la llevó hasta el muelle y ella vio el crucero esperándolos con luces cálidas y un lujo discreto, Emma sintió algo que no supo nombrar al instante.