Dulces sueños.
Emma frunció el ceño al darse cuenta de que el camino que seguía el chofer no los conducía a la Villa Hartley.
Al principio pensó que quizá era una ruta alterna, una desviación por tráfico.
Algo normal.
Pero al mirar con más atención las calles por las que pasaban, pronto notó que se dirigían hacia las afueras de la ciudad.
El corazón le dio un golpe discreto en