C57: Tu hermana me llamó la atención.
—Esa chica... —murmuró Elian, sin creerse del todo lo que veía.
No era la misma chica a la que estaba acostumbrado a ver en la casa de Jared. Aquella muchacha silenciosa, con ropa modesta, los hombros bajos, siempre en un rincón. La mujer que tenía ahora frente a sus ojos irradiaba una dignidad que no le recordaba haberle visto antes. Se veía... realmente hermosa.
Se aclaró la garganta, desvió la vista hacia otra pintura y retomó su recorrido, aunque la imagen de Nadia seguía fija en su cabeza.