C149: Vine a buscarte.
Rowan permanecía dentro de su automóvil, oculto en un sitio estratégico, un punto ciego desde donde podía observar sin ser visto. Frente a sus ojos, a través del cristal, se desarrollaba una escena que lo desarmaba y al mismo tiempo lo consumía por dentro: Nadia y Giovanni estaban en un restaurante, sentados frente a frente, compartiendo un almuerzo que parecía sacado de la más sencilla pero cruel de las postales.
Ella sonreía con naturalidad, con esa gracia ligera que lo había cautivado desde