C148: Empezaremos a corroer a la empresa desde adentro.
Nadia apartó lentamente la mirada de su lienzo y giró el rostro hacia Giovanni. Su expresión estaba cansada, como si llevara el peso de un pensamiento que no lograba soltar.
—Solo estoy un poco distraída —respondió—. Ayer tuve un día agotador.
Giovanni la observó con atención, entrecerrando los ojos como si intentara descifrar algo más detrás de esa respuesta. Finalmente, esbozó una leve sonrisa conciliadora.
—Ya veo… ¿y si me acompañas hoy a almorzar? —propuso con tono amable—. Podrías contarm