Por eso Juan tuvo que traer a Pedro de vuelta a la familia López.
Alejandro se quedó helado.
Bella, en cambio, al oír ese nombre se acercó y le golpeó como si estuviera loca:
—¡Rebelde, cómo te atreves a traer de vuelta al hijo de ese hombre, que nació de esa mujer, después de que ella se divorció de tu padre, y no es hijo de la familia López en absoluto!
—Estás loca, qué nos importa si se muere o no, cómo te atreves a criar un hijo para él, yo te crié para nada...
Bella apretó los dientes indig