—¿Qué pasa? —preguntó Omar al notar su distracción.
—Me pareció ver a alguien conocido, creo que es un estilista —respondió Lorena, aunque solo había visto un perfil y no estaba segura. La diferencia en la apariencia y actitud del hombre la confundía.
—Imposible, debiste confundirlo —Omar se rio suavemente—. En un evento como este, ni los gigantes de la moda tienen cabida.
Lorena asintió, aceptando que probablemente se había equivocado.
Un camarero se acercó para cambiar sus copas de vino. Omar