Elena, resoplando de frustración, intentó levantar a Lorena nuevamente.
Omar, divertido y serio a la vez, le dijo:
—¿Qué haces vestida así?
—Estoy ganando un dinero extra, ¿vale? —respondió Elena, sin paciencia—. No tengo tiempo para tus preguntas.
Al darse cuenta de la gravedad de la situación, Omar se volvió más serio:
—¿De verdad crees que puedes salir así? ¿Qué está pasando?
—¡Lorena ha sido engañada! —exclamó Elena, con la mandíbula apretada—. Si no fuera por mí, en 15 minutos todos estaría