Mundo ficciónIniciar sesiónQuizás, cualquiera en su misma situación estaría asustado al ver esa actitud irracional de fiera hambrienta que tenía Lilly. Pero no él, quien conocía de sobra los efectos de los sueños.
Por esa razón, solo tenía en mente dejarla hacer lo que quisiera con su cuerpo. A fin de cuentas, el don que él poseía era solo para eso: alimento espiritual. Tampoco era como si pudiera quejarse de algo. A decir verdad, no tenía nada que reprochar. Si había algo que le gustaba era jus






