Mundo ficciónIniciar sesión« ¿Así que al fin te has enterado de mi presencia, señorito Armstrong? ¡Ja! Vaya que eres idiota… No me sorprende, eres un payo…»
Dijeron ese par de ojos burlones y maliciosos que lo observaban. Palabras y desprecios que, en otro momento y lugar, lo habrían ofendido.Pero, no era ese el caso. Por el contrario, Lawrence, al oírlo, no pudo ni quiso evitar expandir su escancia.Estaba seguro que su acompañante, de nada se enteraría. Ad






