En el rostro de aquel hombre, Lawrence, creyó ver el asomo de la inconformidad. Como si estuviera juzgando su sola presencia. Como si viera en él a alguien indigno de la mano de su hija.
«Sabe a que he venido, es evidente que lo sabe… y quiere que le tema o mejor dicho, que me vaya ¿Está ofendido conmigo? Eso parece.»
Decidió al creer que había descubierto el mensaje oculto detrás de aquel pesado silencio. No le sorprendía que lo juzgara una ofensa. A fin de cuentas ¿Qué gitano, en su sano