«En la cara del agua del rio, donde duerme la luna lunera…»
Cantaba una voz dulce y femenina en la neblina de su entre sueño. Tardó un par de segundos en reconocerla, era la voz de su madre.
La misma voz que siempre cantaba la misma canción, como si de una simple nana se tratase. Aunque, a esas alturas, Lawrence dudaba mucho que solo se la hubiera cantado por un simple gusto personal.
«El torito de casta bravío… la vigila como un fiel centinela…»
Entre abrió los ojos y lo primero que vi