POV Gabriel)
El aire en la ciudad se sentía pesado, cargado de una humedad que presagiaba tormenta. Después de la tensa reunión en casa de Connor, el sueño se me había escapado por completo. Conduje sin rumbo fijo, con la cinta de seda roja quemándome en el bolsillo, buscando respuestas en las calles que mi memoria insistía en tratar como extrañas.
Cerca del mediodía, me detuve frente a un parque arbolado, un pulmón verde rodeado de edificios elegantes. Necesitaba caminar, sentir el suelo bajo