—Quiero hacer prácticas en la Fundación Robert Carter este verano —dijo Sophie—. No como voluntaria. Como estudiante de primer año que se toma esto en serio.
Harrison levantó la vista del café.
La cocina del penthouse a las ocho de la mañana de un sábado de enero, que era cuando Sophie había decidido que era el momento correcto para presentar la propuesta porque Harrison estaba presente y porque los sábados de enero tenían la calidad de las mañanas en que la gente todavía no tiene agenda y pued