La resolución del caso de Calabria llegó un miércoles de agosto.
Nathan lo supo porque el teléfono vibró a las diez de la mañana con un mensaje de Sophie de una sola línea: tercera vía. Sin puntuación. Sin exclamación. Con la misma economía que Leo usaba para las noticias que ya eran lo que tenían que ser y que no necesitaban el énfasis extra.
Nathan lo leyó en la cocina.
Fue al estudio de Evelyn.
Le mostró el teléfono.
Evelyn lo leyó. Devolvió el teléfono.
—Segunda vez —dijo.
—Sí.
—El mismo pr