Olivia trajo el segundo capítulo un jueves de octubre.
El mismo mes en que Robert cumplía un año. La simultaneidad no estaba planeada, o quizás sí estaba planeada por la misma lógica que había producido la primera vez que Olivia traía las páginas al penthouse un martes, en el día correcto de la semana, en el mes en que el año del penthouse empezaba a cambiar de color.
Llegó a las dos de la tarde.
Con el bloc cerrado, como la vez anterior. Pero esta vez el bloc tenía más páginas visibles en el c