La llamada llegó a las dos de la tarde de un miércoles.
Nathan estaba en la sala de juntas de Blackwood Media con Harrison y el equipo de análisis financiero cuando el teléfono vibró sobre la mesa. No lo atendió. Vibró dos veces más en los siguientes quince minutos. En la tercera, Harrison vio el gesto de Nathan al mirar la pantalla y levantó la mano para pausar la presentación.
—Atiéndelo —dijo Harrison.
Nathan salió al pasillo.
La voz al otro lado era la de un médico que usaba el tono específ