La carpeta tenía tres centímetros de grosor.
Claire la puso sobre la mesa del penthouse un miércoles por la tarde con el cuidado de quien sabe que el contenido tiene peso propio y que ponerlo sobre la superficie equivocada cambiaría el significado.
—Tengo lista de espera de dos meses —dijo.
Evelyn la miró.
—¿Para la clínica?
—Para admisiones nuevas. Cuarenta y dos solicitudes en los últimos seis meses. Capacidad para veintiuna. Tengo que decirle a alguien que no, y esa conversación no sé hacerl