El problema con intentar algo con intención es que la intención lo vuelve complicado.
Evelyn lo entendió a las tres semanas del primero de enero.
La primera vez habían sido solo ellos dos, sin calcular nada, con la risa todavía en el pecho por la notificación de la aplicación. Espontáneo. Ligero. Sin el peso de lo que significaba.
La segunda vez, Evelyn revisó la aplicación primero.
Eso fue el comienzo del problema.
Porque revisar la aplicación primero convierte un acto de amor en un acto de lo