Margot
El olor a café es lo que consigue sacarme de mi bruma de sueño. Eso y el sonido de platos y utensilios llegando desde algún lugar del apartamento. Muy despacio voy abriendo los ojos y gruño cuando la luz atraviesa mis pestañas. Las consecuencias de la botella de vino están pegadas en mi cabeza en forma de martilleo. Separo las sábanas y me obligo a ponerme de pie para vestirme y conseguir un poco de ese café.
Con un albornoz de seda cubriendome el cuerpo llego hasta la sala y veo a Stev