—Alastor me necesita—. Olivia respira profundo y traga despacio. Su herida no se había sanado del todo, la habían herido con una navaja bañada en plata.
—Tengo miedo de que algo te suceda— él le sonríe y le pasa la mano por el cabello.
—No me va a suceder nada, de igual manera, luche toda mi vida para este día. Confía en mí—
—¿Por qué lo hiciste? Yo no merecía vivir, he sido una persona detestable y, aun en medio de mi sufrimiento, Jade se apiadó de mí, cuando podía disfrutar de ver mi tortura