Los lobos de Ronan se quedaron tranquilos, aunque alerta y jade sintió una fuerte presión en el pecho y su hombro empezaba a palpitar como si se estuviese quemando.
—¡Mía!— gruñó el Alfa logrando que la marca de jade empezara a aparecer nuevamente porque la reclamó y soltó un gemido por el dolor y Ronan echando el velo al lado veía cómo la piel empezaba a quemarse
—¿Que es eso?— frunció el ceño y miró hacia Alastor desconcertado quien empezó a caminar suavemente en medio de todos con Arlo detr