Hoy es el gran día de mi boda. Y Jade volverá a donde pertenece, por fin estos días largos han cesado y nadie me detendrá. Me siento ansioso, la desesperación de tener a mi hembra en mis brazos me vuelve loco.
No he podido dormir, siento su sufrimiento y sus dolores en el alma, necesita de mí, y yo de ella. Los lobos están preparados para partir, incluso están más ansiosos que yo. Varias reglas le he impuesto porque sé cómo son.
1. Nada de asesinar a menos que sea necesario.
2. Nada de robar m